Camerún da un paso audaz: unir los tres sectores de la capacitación para fortalecer a la Iglesia

Una Iglesia que crece… y una brecha que se ensancha

En toda la Iglesia global, el crecimiento avanza a un ritmo histórico. Alrededor del mundo, decenas de miles de personas llegan a la fe cada día. Pero a medida que las iglesias se multiplican, una pregunta crucial se vuelve cada año más apremiante: ¿quién capacitará, pastoreará y equipará a los líderes necesarios para sostener este crecimiento?

Muchos capacitadores de pastores conocen esta tensión de primera mano. Los pastores están aislados; y los sistemas de capacitación, fragmentados. Las instituciones formales, los programas no formales y el mentoreo informal suelen funcionar en compartimentos separados; a veces, incluso, compitiendo entre sí. El resultado es que la Iglesia puede crecer en número más rápido de lo que crece en salud.

¿Y si esos sectores no tuvieran que caminar por separado? ¿Y si los tres grandes sectores de la capacitación pudieran trabajar juntos… no en rivalidad, sino en colaboración?

Después del GProCongress II edición África, celebrado en Nairobi, Kenia, esa pregunta dejó de ser solo una reflexión y comenzó a expresarse en pasos concretos. En Camerún, ya está surgiendo uno de los primeros ejemplos más claros de cómo esta colaboración puede tomar forma.

Una conversación que impulsó la acción

En una conversación reciente en el Podcast sobre los Capacitadores de Pastores Globales, el pastor Clarence Seh, un capacitador de pastores que sirve en Camerún, reflexionó sobre cómo la edición africana del GProCongress II transformó la manera en que los líderes cameruneses piensan acerca de la capacitación pastoral, y sobre cómo impulsó una colaboración inmediata una vez que los participantes regresaron a sus países.

En lugar de terminar cuando concluyó el congreso, la conversación se convirtió en el inicio de un esfuerzo nacional para unir a líderes de la capacitación formal, no formal e informal en torno a una visión compartida.

1. De la competencia a la complementariedad

Uno de los cambios más significativos para la delegación de Camerún fue una nueva comprensión de cómo se relacionan entre sí los tres sectores de capacitación.

El pastor Clarence explicó que, antes del congreso, con frecuencia existía tensión entre los sectores, especialmente entre las instituciones teológicas formales y los esfuerzos de capacitación no formal. El congreso desafió esa manera de pensar.

“El congreso realmente nos abrió los ojos… Los sectores formal y no formal no tienen que competir. Más bien, deben complementarse”.

Él enfatizó que cada sector aporta algo esencial:

  • La capacitación formal aporta profundidad teológica y rigor académico.
  • La capacitación no formal brinda rapidez, accesibilidad y mayor alcance.
  • El mentoreo informal cultiva la formación relacional y la madurez espiritual.

“Necesitamos la profundidad de la capacitación formal y la rapidez de la capacitación no formal para ser efectivos en la capacitación de pastores”, enfatizó Clarence.

En lugar de escoger un modelo por encima de otro, los líderes cameruneses comenzaron a ver la efectividad como fruto de la integración.

2. El congreso no terminó allí—dio inicio a algo nuevo

Una de las características distintivas de la edición africana del GProCongress II fue su énfasis en la acción. Como explicó Robby, coanfitrión del Podcast sobre los Capacitadores de Pastores Globales, el evento fue diseñado intencionalmente como un “congreso de trabajo”, con un tiempo significativo dedicado a la estrategia colaborativa.

Ese énfasis continuó una vez que los participantes regresaron a sus países.

El pastor Clarence describió cómo un pequeño grupo de delegados cameruneses comenzó a reunirse casi de inmediato:

“Éramos unos seis los que comenzamos a reunirnos para conversar sobre cómo podíamos trabajar juntos y animarnos mutuamente a levantar nuevos capacitadores de pastores en los sectores formal, no formal e informal”.

Estas primeras reuniones se enfocaron en el ánimo mutuo, en fortalecer una visión compartida y en definir los próximos pasos prácticos, y así preparar el terreno para una red nacional más amplia.

3. Construir una red nacional a través de las relaciones

En lugar de comenzar con una estructura impuesta, los líderes cameruneses comenzaron por fortalecer las relaciones.

El pastor Clarence describió una estrategia clara y relacional:

  • Identificar posibles capacitadores de pastores en todo el país.
  • Construir relaciones de manera intencional entre los distintos sectores.
  • Crear estructuras sencillas de comunicación y ánimo mutuo.

Un paso práctico fue la creación de un grupo de WhatsApp para posibles capacitadores de pastores, una herramienta accesible que permite a los líderes mantenerse conectados a pesar de la distancia y de sus diferentes contextos ministeriales.

Clarence compartió: “Estamos buscando formar una red amplia… y eso solo será posible si cultivamos relaciones de manera intencional”.

También señaló que este impulso ya comienza a multiplicarse. Algunos capacitadores se reúnen semanalmente con pastores para animarlos y fortalecerlos, mientras otros están formando relaciones uno a uno con capacitadores emergentes.

4. Una visión local conectada con una meta global

A lo largo de la conversación en el podcast, la respuesta de Camerún fue presentada constantemente dentro de la visión más amplia de la visión 2030 de la GProCommission para el 2030: levantar 100.000 capacitadores de pastores que puedan contribuir al desarrollo de 1 millón de líderes pastorales mejor capacitados en todo el mundo.

El pastor Clarence explicó que el congreso ayudó a los líderes cameruneses a alinear sus esfuerzos locales con esta visión global.

Señaló que el congreso “nos ayudó a alinearnos mejor con la visión para el 2030 de levantar 100.000 capacitadores de pastores y capacitar 1 millón de líderes pastorales”.

Es importante destacar que este sentido de propósito común no fue impuesto desde afuera. Como enfatizó Robby durante la conversación, la colaboración no puede forzarse:

“Podemos sembrar la semilla de la visión, pero el deseo de colaborar tiene que venir de ellos”.

En Camerún, ese deseo está claramente presente.

5. Un modelo del que otras naciones pueden aprender

Aunque la iniciativa de Camerún todavía está en sus primeras etapas, ofrece una imagen convincente de cómo puede verse la colaboración nacional:

  • Líderes locales que responden juntos a una necesidad común.
  • Sectores de capacitación que colaboran sin perder su aporte distintivo.
  • Acciones concretas que nacen de una visión compartida.

Como reiteró el pastor Clarence:

“Los sectores formal, no formal e informal no están llamados a competir, sino a complementarse. Los necesitamos a todos para avanzar hacia nuestra visión para el 2030”.

Este es justamente el tipo de esfuerzo con liderazgo local y conexión global que GProCommission espera ver multiplicarse en regiones donde la Iglesia está creciendo con rapidez.

Aprendizaje clave para los capacitadores de pastores

  • El crecimiento de la Iglesia requiere una respuesta intencional en la capacitación de pastores.
  • La colaboración entre los sectores formal, no formal e informal fortalece la formación de líderes pastorales.
  • Los eventos deben traducirse en acción, no quedarse solo en inspiración.
  • Las iniciativas nacionales avanzan mejor cuando nacen de relaciones, no de mandatos.
  • Las herramientas sencillas y el ánimo constante ayudan a sostener el impulso a largo plazo.

¿Qué viene ahora?

La historia de Camerún todavía se está escribiendo, pero ya muestra lo que puede suceder cuando los capacitadores de pastores dejan de trabajar aislados y comienzan a colaborar.

La unidad entre sectores no es solo un ideal. En lugares como Camerún, ya está comenzando a tomar forma.

compártelo en las redes sociales:

Facebook
Twitter / X
LinkedIn
Email
Buscar Cualquier cosa
Últimos artículos